Desde la Sección Sindical de CCOO Madrid queremos trasladar nuestra profunda preocupación ante los recientes despidos comunicados por la empresa bajo la denominación de "causas organizativas y productivas", que afectan a trabajadores que se encontraban en situación de desasignación o "banquillo".
Un contexto que merece una reflexión
Hace apenas unas semanas trasladábamos a la plantilla nuestra felicitación al Sr. Soto por su nombramiento como Presidente de Kyndryl Europa, así como al Sr. Keinan y al Sr. Schroeter por los importantes incentivos obtenidos por cumplimiento de objetivos, que según información pública comunicada ante la SEC ascendieron a 309.440 y 427.516 acciones respectivamente.
Resulta difícil no apreciar la contradicción existente entre este tipo de reconocimientos económicos a la alta dirección y las decisiones adoptadas respecto a trabajadores que, tras años de experiencia y contribución profesional, son despedidos alegando supuestas dificultades de recolocación o falta de adecuación a las necesidades actuales del negocio.
Una situación de desasignación no equivale a una causa objetiva de despido
La empresa reconoce expresamente en todas las comunicaciones que la situación de banquillo no constituye por sí misma la causa de la extinción. Sin embargo, toda la argumentación posterior gira precisamente alrededor de la permanencia de los trabajadores sin proyecto asignado.
La falta temporal de asignación es una circunstancia inherente al modelo de negocio de consultoría y servicios tecnológicos. No puede trasladarse automáticamente al trabajador la responsabilidad de la gestión de recursos, la planificación comercial o la captación de proyectos.
Se responsabiliza al trabajador de decisiones organizativas de la empresa
Resulta especialmente preocupante que se utilicen como argumentos:
- Falta de experiencia en determinadas tecnologías.
- Necesidad de actualización profesional.
- No haber alcanzado determinadas certificaciones.
- No haber superado procesos internos de selección.
- No encajar en perfiles concretos solicitados por determinados clientes.
- Disponibilidad para guardias.
- Movilidad geográfica.
- Experiencia reciente en determinadas tecnologías.
- Capacidad de liderazgo técnico.
Todos estos elementos forman parte de la gestión ordinaria de los recursos humanos, de la planificación empresarial y de las políticas de formación y desarrollo profesional que corresponden a la propia empresa.
Falta de transparencia sobre las vacantes reales existentes
La empresa afirma haber explorado distintas posibilidades de recolocación, pero no facilita información objetiva que permita verificar:
- Cuántas vacantes se han revisado.
- Cuántas eran realmente compatibles con los perfiles afectados.
- Qué criterios se han utilizado para descartar candidaturas.
- Qué alternativas de recolocación se han considerado.
Sin esta información resulta imposible verificar si la recolocación ha sido realmente explorada de forma suficiente y efectiva.
El esfuerzo siempre recae sobre la plantilla
Mientras se producen despidos alegando dificultades de recolocación, falta de adecuación a las necesidades del negocio o ausencia de oportunidades compatibles, los trabajadores hemos afrontado:
- Congelación salarial o incrementos muy limitados.
- Una reducción significativa de los incentivos variables.
- Bonus que, en muchos casos, han resultado inexistentes o meramente testimoniales, situándose en torno al 0,86% de la retribución anual.
La contradicción de las guardias
Especial preocupación nos genera que en alguno de estos despidos se utilice como argumento la falta de disponibilidad para realizar guardias o asumir determinados regímenes de disponibilidad asociados a proyectos concretos.
Desde hace años, la representación de los trabajadores viene solicitando a la empresa la revisión, actualización y armonización de las compensaciones económicas asociadas a las guardias, disponibilidades e intervenciones fuera de jornada.
Las cantidades actualmente vigentes permanecen prácticamente inalteradas desde el año 2012, a pesar de que durante este periodo se han producido:
- Incrementos acumulados del coste de vida.
- Cambios sustanciales en las condiciones del mercado laboral.
- Aumentos significativos de la exigencia técnica y de la responsabilidad asociada a estos servicios.
- Crecientes dificultades para la conciliación de la vida personal y familiar.
En numerosas ocasiones, el Comité de Empresa y CCOO hemos solicitado abrir procesos de negociación para adaptar estas compensaciones a la realidad actual del mercado y de la propia compañía, encontrándonos sistemáticamente con una negativa por parte de la dirección.
Por ello, resulta especialmente llamativo que la empresa utilice ahora la falta de disponibilidad para determinados regímenes de guardias como un elemento que limita las posibilidades de recolocación, cuando ha rechazado reiteradamente revisar unas condiciones económicas que llevan más de una década sin actualización significativa.
No puede exigirse una disponibilidad cada vez mayor mientras se mantienen condiciones retributivas propias de hace más de diez años.
Desde CCOO Madrid seguiremos analizando estos despidos, apoyando a las personas afectadas y exigiendo a la dirección de la empresa la máxima transparencia sobre los criterios utilizados, las alternativas de recolocación valoradas y las medidas adoptadas para preservar el empleo.
La defensa del empleo, la formación, la recolocación interna y unas condiciones laborales dignas deben seguir siendo una prioridad para cualquier organización que aspire a construir su futuro sobre el compromiso y la profesionalidad de su plantilla.